¡Un día especial!

Tomás se levantó como otra mañana cualquiera, desayunaba para coger fuerzas y poder ir en su bici roja al cole.

Por el camino, Tomás cantaba:

 

…Traralí, traralá, Tomás al cole va,

Traralí, traralá, al cole entro ya…

 

Cuando llegó al cole, dejó la bici en el pasillo, colgó su abrigo en el

perchero, y entró en clase.

Al llegar la profesora dijo que en una hora iban a recibir una visita especial, y preguntó:

 

- ¿Sabéis quien puede ser?

 

Los niños empezaron a pensar nerviosos quien sería.

No sabían en quién pensar... podía ser Papa Noel, el Ratoncito Pérez, quizá los Reyes Magos de Oriente... 

Las ganas por descubrir quien era esa visita inesperada hizo que los niños propusiesen un plan para averiguarlo.

- Vamos todos juntos a la puerta y así averiguaremos quien es cuando entre.

Los niños se pusieron en la puerta a esperar, cuando de repente apareció la directora con las manos escondidas.

- ¿Hola chicos, que hacéis en la puerta?

- La profe nos dijo que iba a venir una visita y queremos saber quien es, dijeron todos juntos.

- Ah, ¿Sabéis que la vuestra sorpresa la tengo yo? Venir conmigo.

Los niños siguieron a la directora que los llevo hasta un despacho, cogió una bola de cristal muy grande en la que había una...¡TORTUGA!

- Tomad, es vuestro regalo, a partir de ahora tenéis que cuidarla y protegerla.

Los niños se pusieron tan contentos que de camino a su clase iban pensando el nombre de su nueva amiga:

-¡Yo quiero que se llame Rayo!

-¡Yo Laura como yo!

-¡Yo Azucena!

Al final se pusieron de acuerdo entre todos y decidieron que la tortuga se llamaría: ¡AZULITA!

 

 

 

                                     FIN

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