El granjero desiderio

El granjero Desiderio se levanta todas las mañanas con el canto de su gallo Kiko.

Para almolzar, se prepara un vaso de leche y un trocito de queso que le gustaba mucho.

Desiderio tenía un tractor azul, así que se subía en el y se iba a coger el pienso y la paja para darle de comer a todos los animales que tenía.

Cuando tenía la comida, iba dándosela a los animalitos:

Buenos días señoras cabras, aquí les dejo toda su paja.

Buenos días señores perros, aquí les dejo todo su pienso.

Buenos días señores gatos, aquí les dejo todo su pienso.

Buenos días señoras gallinas, aquí les dejo todo su pan.

 

Las cabras, cerdos, perros, gatos y gallinas le dieron las gracias al granjero Desiderio y cogió de nuevo el tractor y fue al huerto.

Desiderio tenía una gran huerta donde cultivaba tomates, lechugas, puerros, zanahorias y muchas verduras más. Así que cogía agua de su pozo y las regaba y cuidaba con mucho cariño para que estuvieran muy ricas y crecieran mucho.

Cuando terminaba de cuidar a los animales y la huerta, el granjero Desiderio cogía su sombrero y la guitarra y se ponía a cantar con sus animales:

En la granja de Desiderio iaiaiaó,

El gallo dice Kikiriki

y

las gallinas Cororocó.

En la granja de Desiderio iaiaiaó,

Las cabras dicen vavava,

los perros nos saludan

y los gatos dicen miau.

 

 

FIN

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